Encuesta

“Frente a la llegada del lector de libros digitales Kindle, ¿en qué formato prefiere usted leer?”
 

Invitados

Tenemos 5 invitados conectados

Home Noticias :· Lectura en Chile
:· Lectura en Chile

En Chile, al menos en el discurso oficial -sobre todo cuando los resultados de alguna prueba resultan desastrosos -  el tema de la lectura preocupa tanto a los expertos como al gobierno y los medios de prensa. La percepción de sentida común de nuestra pequeña mitología al respecto es que: (a) en Chile se lee poco; (b) en Chile se lee mal (no entendemos lo que leemos); (c) nuestro mercado editorial es débil; (d) los libros en Chile son caros; y (e) si fueran más baratos leeríamos más.

El trabajo que parcialmente resumimos en este breve artículo buscó explorar elementos teóricos y alguna evidencia empírica que permitieran dilucidar qué hay de cierto en estas creencias respecto de nuestros hábitos de lectura y nuestro mercado del libro, y por qué motivo estas variables podrían ser distintas en Chile respecto de otros países, Se buscó, además, revisar el rol que la literatura especializada asigna a la lectura en la formación de los individuos, el desarrollo social y el desempeño económico.

La evidencia empírica existente respecto de hábitos de lectura en nuestro país es escasa y reciente, y las distintas metodologías utilizadas dificultan las comparaciones. Algunos resulta dos, sin embargo, son ilustrativos. Un estudio del Consejo Nacional de la Cultura y de las Artes realizado en 2004 y 2005, muestra que sólo un 40,4% de los encuestados leyó al menos un libro en los doce meses previos al proceso de encuesta. Esto es, el 60% de los chilenos no lee libros. ¿Significa esto que leemos poco? ¿Comparado con quién? La respuesta: al compararnos en una muestra de 23 países en que existen encuestas con datos comparables, ocupamos el lugar número 22. Sólo en Portugal se leería menos que en Chile. En el otro extremo, en Argentina, Reino Unido, Finlandia y Suecia más de un 70% de los encuestados lee libros.

Más aún, el nivel de lectura en Chile, en términos de cantidad de lectores, está bajo el nivel “normal” para nuestra grado de desarrollo económico. Si nos concentrarnos en la población lectora, sin embargo la evidencia disponible muestra que, relativo a otros países, ésta posee una frecuencia promedio de lectura de libros que se encuentra sólo levemente por debajo de lo “normal” dado el nivel de desarrollo económico del país. En Chile hay pacos lectores, pero aquellas que leen lo hacen con una frecuencia de lectura “normal”.

Adicionalmente, los resultados de diversas pruebas internacionales de alfabetización y comprensión lectora han mostrado consistentemente que la población chilena posee bajos niveles de comprensión y desempeño productivo a la hora de enfrentarse a documentos escritos, información cuantitativa o incluso a documentos simples como pequeños manuales de instrucciones. Según la encuesto IALS,  por ejemplo, el 85% de la población chilena puede, a lo más, lidiar con textos simples, sin que la lectura sea para ellos una herramienta productiva. Probablemente lo más dramático es que si sólo se considera la población más educada - aquella que ha cumplido con éxito la educación terciaria - las diferencias do desempeño entre Chile y el resto de los países de la muestra son aún más notorias. Nuestra elite educacional está muy por detrás de la de países comparables. Esta es una seria desventaja en un mundo crecientemente globalizado.

¿Cómo remediar esta situación? La respuesta es probablemente una sola: cambiar los hábitos de lectura, especialmente la de la población más joven. Para ello es necesario contar con un diagnóstico respecto de qué factores determinan que las personas sean o no lectoras, y qué influye en que los lectores lean más o menos frecuentemente. El trabajo aquí resumido indaga - entre otras - en estos preguntas, a partir de los datos entregados por la encuesta IALS y por medio de herramientas estadísticas que permiten aislar los efectos de cada variable sobre el comportamiento lector.

Al explorar los determinantes de que las personas en Chile lean libros al menos alguna vez en el año, la variable más significativa en este comportamiento es la educacion del individuo, representada por sus años de educación formal. Este efecto es más importante en los primeros años  de educación. Junto con la educación de la persona, la educación de los padres resulta significativa, como también lo es el ingreso del hogar (estar en el 60% superior de ingresos aumenta la probabilidad de ser lector). Los hombres son consistentemente menos lectores que las mujeres.

Variables que definitivamente no afectan la probabilidad de ser lector parecen ser la edad de los individuos y hecho de ver TV (en cantidades moderadas). La extensión de la jornada de trabajo afecta negativamente la probabilidad de ser lector sólo en algunos países, entre los que no se encuentra Chile.

Por otra parte, las únicas variables significativas en  la decisión de con qué frecuencia leer (dado que ya se ha decidido leer al menos algo) son el hecho de tener acceso a libros en el hogar, la extensión de la jornada de trabajo (40 o más horas de trabajo a la semana bajan la frecuencia de lectura) y un efecto ingreso del hogar positivo y significativo. Llama la atención que los análisis para Chile arrojan como resultado un efecto estadísticamente nulo de la televisión sobre la frecuencia de la lectura. 

La lectura es un hábito que se cultiva sobre todo en la infancia, pues el costo de oportunidad de aprender a leer es cada vez mayor. Ante esto y dada la evidencia que muestra a lo años de educación formal como el principal factor determinante del hábito de leer y la frecuencia de dicha lectura, un plan de fomento de la lectura debe centrarse primeramente en el entrenamiento en la escuela. Dotar a las escuelas de bibliotecas y libros en aula, formar profesores para que se conviertan en monitores de la lectura de los niños o destinar tiempos explícitamente a la lectura de libros en la malla de cursos y actividades (no sólo en lenguaje) son algunas acciones posibles. (por Matías Cociña V. boletín de la Asociación de Editores de Chile)

 
Mapa del Sitio Mapa del SitioPreguntas Frecuentes Preguntas FrecuentesContacto Contacto
Políticas de accesibilidad web
Copyright © 2008 Plan de Fomento de la Lectura. Todos los derechos reservados.
Diseñado y Hosteado por DesignNet © 2009